Taquitos “Mi Cochinita”, una exquisita tradición
19 mayo, 2017
Compartir

Taquitos “Mi Cochinita”, una exquisita tradición

SFM/Raúl De León y Julio Solano

Nuevo Laredo, Tamaulipas.- Su exquisito aroma por las tardes, proviene de una esquina que ya forma parte de una tradición neolaredense, desde 1971, Taquitos “Mi Cochinita” deleita a los paladares de sus clientes, con tacos de puerco estilo la Ciudad de México.

Este pequeño negocio, se encuentra ubicado en la esquina de Camargo, cruz con la calle González, en donde invariablemente, su propietario Juan Sánchez Luna, prepara este delicioso manjar que consumen de manera habitual sus clientes.

El señor Sánchez menciona que la especialidad de su negocio son los taquitos de puerco estilo la Ciudad de México, donde destacan la de pura carne, carne con gordito, buche, trompa, lengua, además de una extensa variedad.

“Doy gracias a un señor de Lagos de Moreno, Jalisco, llamado Rosalío Estrada por haberme enseñado este oficio y a Dios por llenarme de bendiciones, para que este negocio siga adelante”, subraya.

Agrega que la venta de taquitos, la inició en el año de 1971, pero en otra ubicación diferente, en Canales y Guerrero, posteriormente se cambió al domicilio actual, en contra esquina del lado suroriente del Palacio Federal.

Recuerda con emoción que aunque no es de Nuevo Laredo, sino que nació en Parras de la Fuente , Coahuila, Nuevo Laredo ha sido muy generoso, porque le ha permitido vivir con dignidad, a través de su taquería.

Destaca que el gusto por los taquitos que vende, ya se volvieron tradicionales, que aquí han venido parejas con niños en los brazos, que cuando crecen y tienen hijos, los siguen llevando y se convierte en una tradición.

“Como ejemplo de esto puedo decir, que yo conocí a una niña que traían sus padres a cenar taquitos y la sentaban en un banquito y en estos momentos, ya es una doctora y la traidición de venir aquí sigue”, dijo emocionado.

De manera modesta responde que su taquería tiene una clientela leal, porque sus tacos tienen un rico sazón y el buen trato que les ha dado durante los 43 años que tiene sirviendo como taquero.

“En estos momentos, me ayuda mi hijo, quien también le gusta este oficio y cuando yo me vaya, quedaría él con mi legado, para que la taquería siga atendiendo a los numerosos clientes que tiene”, apunta con orgullo.