4 enero, 2018
Compartir

Sismo de septiembre seguirá provocando temblores en México

Víctor Hugo Espíndola, responsable de análisis del SSN, explica que el sismo de 8.2 grados de magnitud ocasionó una falla de 250 kilómetros

SFM/Staff

De acuerdo con datos del Servicio Sismológico Nacional (SSN), al menos 40 movimientos telúricos diarios se han registrado en Oaxaca, de los 260 sismos reportados del 1 al 4 de enero de este 2018 en la República Mexicana, pero ¿esta actividad es normal?

Víctor Hugo Espíndola Castro, responsable de análisis del SSN, explica a EL UNIVERSAL que “a raíz del sismo de 8.2 grados de magnitud que ocurrió en septiembre pasado (7 de septiembre de 2017) en la región del Golfo de Tehuantepec, fue un sismo muy grande que está asociado con una falla de aproximadamente poco más de 250 kilómetros (Km), entonces se dice que se rompió, dislocó o desplazó una área bastante grande casi, casi, que va de un extremo del Golfo de Tehuantepec hasta la región de Salina Cruz”.

El sismo del 7 de septiembre del año pasado que ocurrió a unos 700 kilómetros de distancia de la capital del país con una profundidad de 58 km bajo el suelo, provocó que algunas otras regiones donde ya había cierto fallamiento con acumulación de energía se disparará. “Ese sismo disparó varios sismos muy pequeñitos, sin embrago también por tratarse de un sismo tan grande y asociado con una área tan extensa, el periodo en que va a tardar en regresar a la normalidad será de algunos meses más”, dice el especialista.

Espíndola Castro aclara que cuando habla de normalidad no quiere decir que los temblores dejen de ocurrir. “Cuando digo normalidad me refiero a que seguirá con cierta actividad sísmica porque es común que en la región del Golfo de Tehuantepec, en la región de Oaxaca y Chiapas, que haya sismos. Si vemos el análisis de un catálogo de hace 100 años para acá, veremos que es continua la actividad sísmica, entonces, digamos que tardará tiempo para que entre en un equilibrio relativo, que regrese a la normalidad”.

El especialista asegura que normalmente, antes del sismo del 7 de septiembre de 2017, ocurrían alrededor de 45 movimientos telúricos diarios en toda la República Mexicana, de los cuales entre 15 y 20 se originaban en el Golfo de Tehuantepec con magnitudes pequeñas, entre 3 y 4.5 grados.

“Para regresar a esa normalidad se lleva cierto tiempo. A penas vamos a cumplir en unos días cuatro meses de ese sismo, seguramente todavía algunos otros meses se seguirán registrando sismos de magnitudes moderadas entre 4 y 5 grados en esa región. Recordemos que los poblados que mas sienten esa sismicidad y que más se ha visto afectado es la región de Juchitán”, afirma Espíndola Castro.

El experto del SSN considera que en los siguientes dos o tres meses se seguirá registrando una alta actividad sísmica. Ese cálculo sale de la comparación con otras regiones del mundo que han tenido este mismo tipo de sismos.

Por otro lado, Espíndola explica que el sismo de 7.1 grados de magnitud que tuvo su epicentro a 120 kilómetros del sur de la Ciudad de México y que provocó tantos daños en la capital, su actividad sísmica decayó a las pocas semanas. “Ya no hemos registrado sismos tan importantes en ese región al contrario del de 8.2 grados en donde es un área, aproximadamente, 30 veces mayor, entonces es posible que todavía se siga registrando la sismicidad y eventualmente se podría generar un temblor que supere los 5 grados de magnitud”.

A raíz de los sismos del pasado septiembre, el experto afirma que lo que han tratado de hacer es mantener en buen estado las estaciones simólogicas para brindar un mejor servicio.

“Lo que tratamos ahora es de que la estaciones sismológicas funcionen, se les den mantenimiento con más prontitud para que estén funcionando al 100%. Es muy difícil que toda la Red Sismológica y también y también todas las estaciones que tenemos a cargo funcionen al 100%. Luego no es tan fácil porque algunas son vía satélite, entonces se cae el sistema y además sufrimos mucho del vandalismo. Es difícil que todas estén al 100%, pero tratamos de que cuando haya una falla,a pesar de los procesos burocráticos, inmediatamente se solucione. En eso estamos enfocados y en promover y negociar más presupuesto para poder ampliar la Red Sismológica”, finaliza Espíndola Castro.