Exigen a Procuraduría investigar a Fuerza Tamaulipas por tortura y violación de menor
7 febrero, 2017
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Exigen a Procuraduría investigar a Fuerza Tamaulipas por tortura y violación de menor

Elementos de las patrullas 907 y 908 los acusados
Piden al gobernador Cabeza de Vaca proteger a las víctimas

SFM/Redacción
NUEVO LAREDO, Tam.— El Comité de Derechos Humanos de Nuevo Laredo ha solicitado al Procurador General de Justicia del Estado, Irving Barrios Mojica investigar la denuncia de dos mujeres, una de ellas, menor de edad, en contra de elementos de la policía estatal Fuerza Tamaulipas a quienes acusan de detención arbitraria, tortura, violación, amenazas y robo.
Mediante el escrito de queja número 0015/2017 entregado el pasado viernes en Ciudad Victoria, el CDHNL denuncia estos hechos ante el gobernador Francisco Javier García Cabeza de Vaca, así como al secretario de Seguridad Pública del Estado, Vicealmirante Luis Felipe López Castro, al presidente de la Comisión de Derechos Humanos del Estado de Tamaulipas, José Martín  García Martínez y a la Diputada Brenda Cárdenas Thomae, como vocal de la comisión de derechos humanos.
De acuerdo a lo denunciado por la menor Rebeca ante personal de esta Organización No Gubernamental, fue a las 16:00 horas del día martes 24 de Enero, iba con su amiga Berenice a bordo de una camioneta Caliber, transitando por la Carretera Nacional y a la altura del Kilómetro 12 se les emparejaron al menos dos camionetas de la policía estatal Fuerza Tamaulipas, ordenándoles uno de los ocupantes que detuvieran la marcha de su vehículo, procediendo a estacionarse.
Que uno de los agentes de la policía estatal abrió la puerta del conductor y bajó por la fuerza a la menor Rebeca, sujetándola de sus cabellos, mientras que otro agente de Fuerza Tamaulipas bajó también a Berenice, tirándola al piso, boca abajo.
Los policías estatales, entre ellos una mujer, las subieron a una de las unidades de Fuerza Tamaulipas, colocándolas boca abajo una encima de otra, mientras que otro elemento de la policía estatal se llevó la camioneta Caliber, siendo trasladadas hacia el sur de la ciudad por el rumbo del balneario Club Cimarrón, internándose en una brecha con dirección al río Bravo.
Ahí fueron separadas la menor Rebeca y Berenice. A la adolescente, la obligaron a desnudarse, la manosearon y le tomaron fotografías con sus teléfonos celulares.
“A mí no me haces pendejo culera, vete despidiendo de tu amiga porque ahorita las vamos a llevar a ciudad Mier y las vamos a entregar a los golfos para que les corten las cabezas”, le dijo uno de los policías a las mujeres.
Rebeca le decía a uno de los agentes que no la tocara, que si le hacían algún daño iba a presentar una denuncia porque era menor de edad, enfureciendo a uno de los agentes de la policía estatal amenazándola; “así culera, ojala y digas para matarte”, comenzando ambas a llorar de miedo, impotencia y coraje por el abuso, las burlas y amenazas que estaban sufriendo.
En esos momentos sobrevoló el área un helicóptero, lo que provoco nerviosismo en los agentes de FT, que la llevaron a una de las patrullas.
Añadió que una vez estando en la patrulla se subió otro de los agentes estatales a quien sus compañeros le decían “Comandante”; quien ordeno los dejaran solos.
La menor explicó que una vez estando en la patrulla con el “Comandante” este le comenzó a gritar con mucho coraje:
“Haber tu pinche puta, ven para acá, yo abaje la mirada y luego me grito levántame la mirada, paralizándome de miedo, después me subió la blusa, me quito mi brasier, y comenzó a tocar mis piernas, y mis partes íntimas, mientras me decía que si quería un novio, que estaba muy rica, luego me bajo el short y mi bóxer, me acostó sobre el asiento y se subió encima de mí, penetrándome por espacio de cinco minutos o más, yo le decía que no me hiciera daño, pero no me hizo caso y siguió abusando de mi”.
De acuerdo al testimonio de la menor, finalmente una vez terminada la agresión sexual, el “Comandante” le ordenó que se subiera el short, luego le preguntó la menor qué les iban a hacer y este respondió “todavía preguntas culera, no te estoy diciendo que te voy a entregar en Ciudad Mier para que te mochen la cabeza”.
Los elementos de las patrullas 907 y 908 subieron a ambas mujeres por separado y salieron del camino de terracería hacia la Carretera Nacional, hasta el hotel Cesar Palace, en donde se hospedan, pero antes de ingresar uno de los policías que estaban en la entrada les dijeron que no las metieran ahí porque “aquí no, hay mucha muleta, llévenlas a La Fe,”, donde las ingresaron en calidad de detenidas por supuestas faltas al Bando de Policía y Buen Gobierno.
Ambas denunciantes identifican al El “Comandante” como una persona de tez blanca, estatura alta, complexión regular, al otro de los agresores, de tez morena oscura, y como seña particular tiene un lunar o verruga debajo de uno de sus ojos, mientras que la mujer policía que estuvo torturando a Berenice es de complexión regular, estatura mediana y complexión, todos los elementos que intervinieron en estos hechos portaban sus uniformes oscuros de Fuerza Tamaulipas y se cubrían el rostro con pasamontañas y lentes color negro.
De acuerdo con el testimonio de Berenice, el personal de la Policía Estatal de Fuerza Tamaulipas que las arrestaron les robó sus bolsos, dinero y documentos personales.
Cabe mencionar, que a pesar de ser menor de edad, Rebeca fue ingresada a las celdas de la Policía Estatal, pasando por alto los derechos que como menor tiene de acuerdo a la Ley de los Derechos de Niños, Niñas y Adolescentes para el estado de Tamaulipas.
Ambas mujeres refieren que como consecuencia de estos hechos su estado emocional se ha alterado, al grado de no poder dormir, han dejado de comer, sufren de pesadillas recordando las agresiones que fueron objeto, despertando angustiadas, y cada vez que observan una patrulla de la policía estatal de Fuerza Tamaulipas comienzan a temblar y sienten mucho miedo, optando por no salir a la calle y permanecer en sus respectivos domicilios bajo candado.