En Laredo, se oponen instalación de Basurero Tóxico
23 Julio, 2016
Compartir

En Laredo, se oponen instalación de Basurero Tóxico

SFM/Agustín García

Laredo, Texas.– Por considerar que pone en riesgo la salud e incluso la vida de millones de personas que viven en ambos Laredos y la cuenca río bajo del Bravo, un grupo de ciudadanos exigen a las autoridades de Laredo, de Texas y agencias federales, no autoricen la instalación de un basurero tóxico a escasos 32 kilómetros del río que hace frontera entre México y Estados Unidos.

Aun cuando ya hay una movilización ciudadana en Laredo, Texas, para frenar este proyecto de alta toxicidad, el doctor Oscar Villa Garza, activista social neolaredense, urgió también a las autoridades de Nuevo Laredo, de Tamaulipas y de México, a hacer causa común y evitar la instalación del mismo.

“Me alarmé cuando por medio de algunos amigos, me enteré que en el Mall, un grupo de activistas laredenses están recogiendo firmas para evitar que un grupo de inversionistas estadounidenses, instale a menos de 32 kilómetros de la frontera, un basurero tóxico”, refirió Villa Garza.

Agregó que la empresa Rancho Viejo Waste Management,  ya tiene dispuesta un área, el cual se ubica entre las carreteras 59 y 359, a sólo 20 kilómetros de Laredo, Texas, en donde se pretenden disponer los residuos sólidos urbanos, residuos industriales tóxicos y contaminantes, residuos de construcción y demolición, además de cenizas de combustión de carbón y lodos de control de contaminación.

“Obviamente, esto ha causado alarma, porque no solo se manejan residuos sólidos que producen los habitantes en sus casas, sino que ya se habla de otros materiales y sustancias tóxicas”, refirió el entrevistado.

Agregó que el sitio en donde se proyecta ubicar este vertedero de residuos sólidos y líquidos, es en el rancho El Yugo, propiedad de la familia Benavides, podría afectar el subsuelo y captar sustancias tóxicas, para llegar hasta la cuenca del Río Bravo.

“Es importante mencionar que la Agencia de Protección Ambiental estadounidense (EPA), ha encontrado que vivir al lado del vertedero de cenizas de carbón, puede aumentar el riesgo de cáncer y de otras enfermedades asociadas”, refirió.

Destacó que además, que si se instala ese basurero, tan cerca de Laredo, Texas, por la cercanía con Nuevo Laredo, también afecta de manera directa a los ciudadanos neolaredenses, estarían expuestos a diversos padecimientos como impactos al sistema nervioso, daños al corazón, enfermedades pulmonares, respiratorias, renales, problemas reproductivos, gastrointestinales, entre otros.

“Realmente, no es mi intención alarmar, pero es una obligación y compromiso ciudadano, alertar sobre lo nocivo que representa que un basurero peligroso, se instale tan cerca de nuestra frontera”, reconoció el doctor Villa.

Dijo que el arroyo Sanjuanito, está muy cerca de donde se tiene proyectada la instalación de este centro de disposición de residuos, porque es un vertedero muy grande y con grandes posibilidades de que llegue al río Grande ó Bravo con su carga tóxica.

“Sé que esto es peligroso, porque yo tengo un rancho y sé por experiencia que el agua no respeta nada, porque cuando hay lluvias atípicas son cada 5 o 6 años, que son lluvias torrenciales, sus escurrimientos pueden llegar hasta Laredo, Texas, además de que en esa área, existe una cuenca muy amplia”, mencionó.

Agregó que es urgente que las autoridades, tanto de Laredo, del Condado de Webb, del Estado de Texas, revisen con detenimiento este proyecto, además de reunirse con sus contrapartes mexicanas, para evitar que en un futuro haya una catástrofe ecológica de grandes dimensiones.

“Tanto Pete Sáenz, alcalde de Laredo, Tano Tijerina, Juez del Condado de Webb; Richard Raymond; Judith Zaffirini, Henry Cuéllar; y por el lado mexicano, el presidente municipal de Nuevo Laredo, Carlos Canturosas; Yahleel Abdala Carmona y los tres diputados locales Salvador Rosas Quintanilla, Laura Zárate Quezada y Samuel Lozano Molina, se reúnan para revisar detenidamente este proyecto”, sostuvo.

Apuntó que la intervención de las autoridades mexicanas en este asunto, está plenamente justificado, ya que existe un convenio entre México y los Estados Unidos de América, relacionados con la cooperación para la Protección y Mejoramiento del Medio Ambiente en la Zona Fronteriza.

“Porque en caso de que se viertan sustancias tóxicas al río Bravo, además de resultar afectados los habitantes de los dos Laredos, también se verían perjudicados los millones de personas que habitan río abajo, de San Ignacio, Zapata, Roma, Río Grande, Mission, Mac Allen, Donna, Brownsville, etc. Y quienes viven por toda la rivera del Bravo por el lado mexicano”. Dijo.